jueves, 5 de abril de 2018

Los jardines en la antigua Roma.

Los jardines en la antigua Roma.


 La cultura Romana llevó la jardinería a un nivel de sofisticación y perfeccionamiento que tras la caída del Imperio Romano no se volvería a conocer hasta el Renacimiento, los jardines de la antigua Roma solían tener tres tipologías: Parques públicos y alineaciones de árboles para el pueblo llano, patios en las villas urbanas pertenecientes a las clases medias y grandes jardines en las villas rurales de los ricos, la jardinería romana comienza ya en la época republicana, aunque en esta época austera de la Roma clásica, el jardín consistía básicamente en un huerto que todas las casas patricias tenían en la parte trasera, El llamadohortus” era el sustento básico de las familias Romanas, incluso dentro de la ciudad, fueron los precursores de los jardines-huerto urbanos. (un concepto modernísimo vaya), eran lugares de paz y tranquilidad, un refugio de la vida urbana y un lugar lleno de significados simbólicos y religiosos, como comenté anteriormente, formalmente los jardines existen desde el 2800 a.C. en Egipto, pero fue en Roma donde se desarrolló más el estudio de la horticultura.

  El siguiente paso se da ya en la época imperial, desde que Roma ha conquistado todos los territorios de la antigua Grecia y también el nivel económico del patriciado aumenta rápidamente, por lo que el jardín pasa a ocupar el espacio central de la vivienda patricia y aunque se sigue manteniendo el huerto, poco a poco, va ganando terreno el jardín ornamental y al igual que en las civilizaciones anteriores, como Egipto, Persia o Grecia, también el carácter espiritual y religioso (lararios), los pórticos fueron desarrollados para conectar la casa con el exterior y crear espacios al aire libre, el propósito funcional de los jardines que originaron los Griegos era cultivar fruta y dar placer, un jardín era una parte de la granja, según Catón el Viejo, cada jardín debe estar cerca de la casa y debe tener prados de flores y árboles ornamentales, y Horacio escribió que durante su tiempo, el tener flores se convirtió en una indulgencia nacional. Cuando Alejandro Magno conquistó algunas partes de Asia occidental, trajo consigo nuevas variedades de frutas y plantas, que provocaron un interés renovado de la horticultura entre el pueblo Griego, y esta pasión la adoptaron los Romanos.
 
  En esta recreación datada en 1728 de la villa toscana de Plinio se puede ver el plano del jardín de la villa, el jardín como vemos no es uniforme, tiene una parte simétrica que nos recuerda al posterior estilo de jardín Francés pero tiene también la recreación de la “silva clásica”.

  En las villas rurales de los ricos se solía reservar una parte del jardín a recrear la naturaleza salvaje, lo que posteriormente sería el estilo de jardín Inglés, era el espacio místico que unía a los viejos Romanos, ya muy civilizados, con sus ancestros y sus mitos religiosos, los jardines Romanos son los jardines antiguos mejor documentados, estos datos nos vienen a través de los restos arqueológicos, planos, una abundante literatura Romana que nos permiten conocer con bastante amplitud el arte de la jardinería que aquella vieja civilización nos legó y los frescos y las construcciones de ciudades Romanas como Pompeya y Herculano, así como algunas otras villas en Italia y otras partes del Imperio, que son muestras visibles de la pasión de aquellos hombres por la jardinería. 
 
 
  Técnicamente se pueden definir como, jardines cerrados dentro de la casa, son jardines muy diferenciados del entorno, muy geométricos, predomina la arquitectura sobre la vegetación, están equilibrados, pues son decorativos pero también útiles (son como salas de estar sin techo), el agua se utiliza principalmente para regar, aunque puede haber fuentes y estanques.

  Como he comentado antes, el cultivo, el diseño y la ornamentación de los jardines Romanos llegó a una sofisticación realmente envidiable, lógicamente había jardines de todos los tamaños pues no era lo mismo el jardín de una gran villa que el de una casa urbana más humilde, también existieron los jardines públicos junto a los templos y otras construcciones de uso comunitario, de todos modos, la forma más extendida de jardín romano fue el “xystus” (del griego ξυστός "cubierto") generalmente colocados en peristilo, en gimnasio o en teatros y que consistía en una serie de avenidas “ambulationes”

  Los árboles más usados por los romanos para sus jardines no eran diferentes a los que estamos acostumbrados a ver hoy en día, y se clasificaban en “arbores silvestres”, que crecen espontáneamente en los bosques como el abeto, la haya, el castaño, el pino, la encina, el álamo o el roble y los “arbores urbanae”, los cultivados como el olmo, el manzano, la palma, el olivo, el limonero, el naranjo o el ciprés.

  Aparece por primera vez el “Arts Topiaria”, o arte topiario, que se basa en el recorte de elementos vegetales dándole formas escultóricas, las plantas más frecuentes en los jardines Romanos eran, entre otras: cipreses, pinos, parras, boj, hiedras, laurel, narcisos, acantos y gran cantidad de plantas aromáticas como romero, tomillo, orégano o lavanda entre otras, como se puede ver, todas ellas han sido heredadas por la cultura Mediterránea y son la esencia del jardín Mediterráneo.






Ramón Gijón, delineante proyectista.
Fuentes: guiadejardineria.com, image.slidesharecdn.com

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