Las
enmiendas.
Una
enmienda,
la podemos definir, como un proceso
en
el cual, corregimos unas características determinadas
del terreno,
esta
corrección
estará
encaminada a modificar las propiedades físicas del mismo
y hacerlas más productivas,
esto
se materializa mediante la adición
de sustancias de
carácter
mineral u orgánico, que incorporadas
al suelo modificarán
favorablemente, (o
por lo menos esa es nuestra intención) sus
características
físicas
o físico-químicas,
sin tener en cuenta su valor como fertilizante, de
esta manera, podemos incorporar
sustancias
o
mezcla de sustancias como;
arena,
cal,
yeso,
estiércol o turba, azufre, dolomita, etc,
que
mezcladas
con el terreno,
modificarán
alguna condición, como puede ser la acidez, nivelarán
los nutrientes,
mejorarán el pH o estimularán la presencia de microorganismos.
Desde un punto de vista legal, la enmienda es diferente a un
fertilizante y no está controlada por las leyes que rigen la
aplicación de éstos. A modo de ejemplo, La acidez del suelo se
corrige mediante la aplicación de cal finamente molida, hay otros
materiales que se usan para los mismos fines como son la ceniza de
leña, los huesos molidos o la fosforita, cal viva, cal apagada,
etc., a los suelos alcalinos se les aplica azufre o yeso para bajar
el pH, es decir son labores culturales con una metodología
ecológica.

Características
del suelo,
los
factores edáficos, las
características principales del suelo son;
la
temperatura,
la
aireación,
la
humedad,
la
estructura,
la
profundidad
y la
fertilidad,
éstas
influyen
directamente sobre la
calidad de los
cultivos y dependen esencialmente de las características generales
físicas, químicas y biológicas de los suelos. La ciencia moderna
considera el suelo como un medio vivo
y complejo
en constante actividad, que nace y se desarrolla. Y este medio se
caracteriza por unos elementos minerales, unos seres vivos, una
atmósfera y una economía de agua particulares.
Elementos
del suelo,
en
el suelo los elementos que lo conforman son:

2.-
Materia
orgánica, formada
por los residuos vegetales y animales, más o menos descompuestos por
los microorganismos, generalmente
es una parte pequeña del suelo (0,55-5 por 100).
3.-
Aire, de composición parecida a la atmósfera, aunque con mucho
mayor contenido de anhídrido carbónico y menos oxigeno.
4.-
Agua, entre ésta y el aire ocupan, aproximadamente, la mitad del
volumen del suelo, cuando no existe exceso de agua, ésta ocupa los
poros o espacios más pequeños entre las partículas del suelo.
5.-
Microorganismos
y otros seres vivos, podemos
citar a Bacterias,
levaduras, algas, hongos y otros minúsculos seres vivos pueblan el
suelo, también
existen otros seres más conocidos, como gusanos lombrices, insectos,
etc.
6.-
Elementos
nutritivos, aunque
éstos realmente,
pueden
considerarse incluidos entre las partículas minerales y la materia
orgánica, pero
se pueden destacar
aquí por su importancia para la vida de las plantas.
Tipos
de suelo,
en
cuanto a las
tipologías
del
suelo que
podemos encontrar,
tenemos:

2.-
Suelos arenosos, los suelos ricos en arena suelen drenar
correctamente y ofrecen mucho aire a las raíces de las plantas, son
fáciles de cultivar y rápidos de calentar en primavera, pero se
suelen secar demasiado pronto y los nutrientes se escapan con suma
rapidez, por el efecto de lavado del agua. Para la comprobación si
un suelo es rico en arena, hay que observar
que cuando se apriete con los dedos, se sientan sus partículas
ásperas y
éstas se deslicen entre los dedos.
3.-
Suelos Cenagosos, son suelos con exceso
de
cieno, ya
que
tienen partículas cuyo tamaño es intermedio entre la arena y la
arcilla, son
suelos pegajosos
y pesados, suelen ser difíciles de cultivar. Para mejorar su calidad
hay que aplicar grandes cantidades de material productor de humus.
4.Margosos,
este
tipo es el ideal para cualquier jardinero, ya
que es
el resultado de una mezcla de arcilla, cieno, arena, materia orgánica
y nutrientes, por
lo tanto, retiene
la humedad y los nutrientes, y drena muy bien.

Los
sustratos,
son
tierras de cultivo ya preparadas que se
aportan
al terreno, cuando éstos
presentan
deficiencias en los nutrientes o en su estructura. Puede utilizarse
en macetas y en jardineras, son mezclas de tierra muy elaboradas y
equilibradas en su composición, proporcionando un medio idóneo para
el desarrollo de las plantas.
Para
mejorar la estructura y la fertilidad, los mas indicados son, las
turbas y las mezclas de tierra ya preparadas, en cuanto a las turbas,
podemos distinguir las turbas negras, están mas descompuestas y se
extraen a mayor profundidad, indicadas
para semilleros; o
las rubias, no están tan descompuestas y se extraen a menor
profundidad, indicadas
para macetas, ambas son
procedentes del norte de Europa, las podemos
encontrar en España, pero
son de peor calidad.
En
cuanto a la mezcla de tierras, podemos encontrar las mezclas de
brezo, de turba, o la mezcla
estándar:
La
mezcla de brezo, es una tierra ácida y carente de nutrientes, es
porosa y ofrece un buen drenaje, contiene
tres cuartas partes de tierra ácida, por lo que está
indicada para cultivar rododendros, brezos, hortensias, etc.
La
mezcla de turba, también
deriva a la acidez, es carente en nutrientes, necesita riego mas
frecuente, está indicada para semilleros.
La
mezcla estándar, es una tierra muy equilibrada en nutrientes, suele
tener un tercio de de tierra corriente, un tercio de turba y un
tercio de arena, lo que la hace idónea para una amplia gama de
plantas.
Existen
en el mercado diversos
tipos de materia inerte para la mejora del terreno, entre los
cuales podríamos
destacar, la corteza de pino, la arena, el poliestireno expandido o
la perlita.
Una
vez mejorada la estructura de la tierra, podemos mejorar su
fertilidad mediante la adición de abonos orgánicos, éstos
proceden de la descomposición de sustancias animales o vegetales.
La materia orgánica es rica en microorganismos, son esenciales para
mantener la tierra del jardín en óptimas condiciones, pero la
materia orgánica se degrada lentamente y termina por desaparecer,
por lo que hay que hacer aportaciones al terreno para compensar estas
pérdidas, con esto mejoraremos la
fertilidad y el asentamiento de una fauna beneficiosa como lombrices,
larvas, escarabajos, etc.
Los
abonos orgánicos
son de acción lenta, ya que para que sus elementos sean absorbidos
por las plantas , necesitan de una transformación previa, entre
ellos podemos destacar:

El
compost, procede
de la materia orgánica descompuesta como los restos vegetales, es
bajo en elementos nutrientes básicos como nitrógeno, fósforo o
potasio, pero su principal virtud es que aporta humus, y por tanto
mejora la estructura del suelo.
Los
materiales
propios, procedentes del procesado de desperdicios caseros como
peladuras, posos de café, harina de huesos, ceniza
de madera, periódicos etc.
o los
restos del
propio jardín, pero
con la precaución de desechar las hojas perennes y el material
enfermo.
El
abono orgánico líquido, es una forma de aplicarlo mas cómoda,
añadido al agua se riega con la disolución, esto se puede hacer
manualmente o mediante riego por goteo, hay que tener cuidado en las
dosificaciones, ya que al ser absorbido por la planta rápidamente
puede ser perjudicial.
Los
abonos minerales,
son
de acción rápida, ya que sus elementos son asimilados por las
plantas de manera inmediata, ya que no necesitan una transformación
previa, son muy ricos en principios minerales, entre
ellos podemos destacar:
El
nitrógeno (N.), es un elemento que la planta lo consume en grandes
cantidades y es esencial
para ella, su aporte favorece un crecimiento rápido en hojas, tallos
y brotes. La carencia de nitrógeno se visualiza en falta de vigor,
escasez de follaje y en hojas amarillentas, Es muy importante no
excederse en su aplicación, ya que producirá un desarrollo
exagerado pero con plantas débiles y propensas a plagas y
enfermedades.
El
fósforo (P.), su
aporte favorece la formación de flores y frutos y estimula el
crecimiento de las raíces, por lo que es el principal aliado de la
planta en la primavera. La carencia
de fósforo se visualiza en hojas secas por los bordes y un color
castaño, escasa producción de flores y frutos y un pobre desarrollo
de las raíces.
El
potasio (K.), es un elemento que
se
encuentra dentro de la solución de las células de la planta y se
usa para mantener la presión de turgencia de la célula (lo que
significa que evita que la planta se marchite prematuramente).
Además, el potasio cumple un rol en la formación correcta de
estomas (células usualmente ubicadas en el envés de la hoja, que se
abren y se cierran para permitir la salida de vapor de agua y de
gases residuales) y actúa como un activador de enzimas, por
lo tanto, el potasio
afecta a
la
forma, el
tamaño,
el
color
y el
sabor
de la planta y a otras medidas atribuidas a la calidad del producto.
La carencia
de potasio normalmente se
muestra
en
síntomas
como la
clorosis,
seguida de necrosis en las puntas de las hojas y a lo largo de sus
bordes. Como el potasio es móvil dentro de la planta, los síntomas
de deficiencia aparecen en las hojas más viejas.
Ramón
Gijón, delineante proyectista.