La
solarización.
Esta es una técnica agronómica de aplicación directa y que utiliza
un método físico, como el vapor como medio de desinfección del
suelo. No estamos hablando de una novedad, ya que la solarización
del suelo es un proceso de cobertura que tuvo sus orígenes en las
épocas tempranas de la agricultura, cuando esta práctica fue usada
para cubrir el suelo y las plantas con materiales orgánicos e
inorgánicos para formar una barrera protectora contra las heladas,
el suelo así calentado fue usado para aumentar el crecimiento de las
plantas y la cobertura también fue utilizada para limitar la
evaporación de agua del suelo, para controlar malezas, para mejorar
la estructura del suelo y para combatir la erosión.
Antes de que
hubiera una disponibilidad general de plaguicidas, al final de los
cuarenta del siglo pasado, la desinfestación del suelo por medio del
calor, el vapor o el agua caliente, era una práctica usada desde
hacía décadas y bien conocida para controlar las plagas y las
hierbas no deseadas del suelo.
La elevación de la temperatura del
suelo hasta 60°C por medio de la inyección de vapor durante 30
minutos ha sido una recomendación común entre los métodos usados
para el control de las plagas del suelo. Posteriormente, cuando se
comenzaron a usar las coberturas de plástico el polietileno fue
considerado ideal para el calentamiento solar en razón de que es
básicamente transparente a la radiación solar, pero menos
transparente a la radiación terrestre, reduciendo el escape de calor
del suelo, el polietileno es un derivado petroquímico y su costo
está directamente relacionado con su espesor, las películas de
polietileno han sido, y son usadas con buenos resultados en la
solarización del suelo.


En
resumen, La solarización del suelo se lleva a cabo por lo general en
los períodos más cálidos del año, julio-agosto, el proceso
incluye una adecuada preparación del suelo para el cultivo normal, o
sea que el suelo debería ser regado y labrado siempre que su
estructura lo permita, los terrones grandes deben ser rotos y las
piedras, malezas, restos vegetales y cualquier objeto que pueda
romper la película de cobertura deben ser removidos del terreno, la
superficie del suelo deberá ser entonces afinada y muy bien nivelada
antes de cubrirla con la cobertura. Las láminas de plástico con
las especificaciones deseadas, se colocan a mano o a máquina con los
bordes firmemente enterrados alrededor del área tratada, si se
utiliza maquinaria pesada para colocar el plástico el suelo debe
estar seco a fin de evitar su compactación. El riego adicional puede
ser necesario cada dos o tres semanas a fin de mantener el suelo
húmedo durante el período de solarización, normalmente unas seis
semanas, el riego puede ser hecho mediante líneas de riego por goteo
o por surcos, instalados o hechos antes de colocar el plástico,
posteriormente, las láminas de plástico pueden ser removidas antes
de la siembra si es plástico transparente, o pueden permanecer en el
suelo como cobertura para el siguiente cultivo sembrando o
trasplantando a través de los huecos perforados en el plástico,
pero en este caso se utiliza para la solarización plástico negro.
La
solarización del suelo es un método que no usa plaguicidas, no es
peligroso para el usuario y no transmite residuos tóxicos al
consumidor, además su forma de aplicación es muy sencilla, controla
muchas plagas del suelo y como puede ser hecha manualmente, es un
método barato.
Fuente:
http://www.fao.org
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