martes, 1 de mayo de 2018

El bancal profundo.

El bancal profundo.


  Como hoy en día no se suele disponer de mucho espacio en nuestro huerto o jardín, el sistema del bancal profundo es una buena solución, ya que nos proporciona mucha producción en un reducido espacio, si repasamos un poco la historia, vemos que es una práctica de la agricultura que se usó en la antigüedad en Francia y China, los agricultores Franceses y Chinos del siglo XIX se encontraron con la misma problemática, ya que se veían obligados a cultivar cerca de las ciudades, siendo las parcelas caras y escasas, pero disponían de unos recursos abundantes de estiércol, procedente de las caballerías, que era el transporte utilizado entonces, todo esto en conjunto proporcionó un sistema productivo muy eficiente, hoy forma parte de la historia, pero desde 1960, en la universidad de Santa Cruz en California, (Estados Unidos), disponen de un huerto orgánico y está dando unos resultados excelentes, en la actualidad dispone de un huerto de 2,8 hectáreas en el valle de Round, y en Europa se utiliza generalizadamente como una técnica para mejorar el rendimiento de nuestro huerto ecológico.

  Esta es otra labor cultural que podemos aplicar a nuestro huerto o jardín, en la que solo usamos métodos y productos ecológicos y la intervención es prácticamente manual, no necesitamos disponer de grandes medios, con una pala, un azadón y una carretilla, tenemos suficiente, las medidas recomendables de los bancales son de 1,20 a 1,50 metros de anchura y de unos 6,00 o 10,00 metros de longitud, esto es, unos 10 metros cuadrados de superficie, suficiente para producir una buena cantidad de productos ecológicos.
 
  La forma de proceder es, seleccionar una ubicación, aplicar estiércol, cavar el terreno en zanjas, con una profundidad de 30 o 40 centímetros como máximo, La regla de oro del bancal profundo es que nunca se tiene que pisar encima del terreno; En cuanto a la localización, es indiferente donde se va a trabajar, ya que vamos a modificar las propiedades del suelo añadiendo materia orgánica, es decir, vamos ha efectuar una enmienda en los bancales, cuando ya tenemos nuestro bancal profundo elegido y delimitado (con unas estacas, o por cualquier otro tipo de material como ladrillos, piedras o maderas), debemos añadir al terreno una cobertura de estiércol o compost, simplemente hay que cubrir la tierra, no importa el espesor ya que simplemente con hacer la cobertura es suficiente, una vez acabada esta tarea seguiremos con la excavación.

  Esta es sin duda la tarea más laboriosa, dependiendo de la estructura del suelo, sin embargo, mientras hacemos las zanjas en el bancal, hay que mezclar el estiércol, la profundidad a excavar es la de una pala, es decir, unos 30 o 40 cms., el proceso de excavación va escalonado, primero se cava una zanja a lo largo (ancho 40 cm también) y se guarda la tierra extraída, esa tierra junto con el estiércol se incorporará a la segunda zanja que se cave y así sucesivamente, es decir, cuando hagamos la tercera zanja, se rellenará con la tierra de la segunda, se cavarán tantas zanjas como nos pida la anchura del bancal, de esta manera, tendremos constituido nuestro bancal. Recordemos que una vez se haya añadido la tierra y estiércol de la anterior zanja, ya no puedes pisar de encima, ya que en esto radica el método, que es dejar la tierra mullida y abonada, si se pisa se apelmazará y se perderá todo el trabajo.

  Una vez tenemos nuestro bancal, los podemos hacer de dos maneras, una técnica es mediante un aporcado (bancal libre) o mediante una delimitación, en el primer caso, únicamente se amontona la tierra en el bancal; En el segundo caso, además de amontonar la tierra pondremos una protección a modo de baldas que evitarán que el bancal se deshaga marcando claramente el punto hasta el que podemos pisar y también evitando que las malas hierbas avancen hacia el interior del bancal, esta delimitación puede hacerse con troncos, maderas, cerámicas de construcción, chapas de acero o piedras.

  El éxito del método del bancal profundo, viene dado por crear un sector de tierra con gran contenido en nutrientes (estiércol o compost), un terreno mullido, con humedad y permeable, (un terreno apelmazado impide el desarrollo radicular correcto e inhibe el crecimiento), además se consigue cultivar hortalizas o vegetales con una densidad mucho mayor a la del huerto tradicional, estudios realizados en la universidad de Santa Cruz en California, y en los huertos con certificación ecológica en Francia y otros países Europeos, certifican que con el método del bancal profundo se consiguen rendimientos de 4 veces superiores a un bancal normal y corriente.

  Este método no solo es aplicable a las hortalizas, también sirve para los frutales, se crean unos mini bancales profundos circulares para cada árbol, o para un conjunto agrupado de árboles, es un método muy eficaz para arboles guiados o en espaldera, la técnica a realizar es la misma, (estiércol, cavar zanjas y cubrir), personalmente he puesto en práctica esta técnica en mi pequeño huerto, con unos resultados satisfactorios; Este artículo, está basado en el libro “Guía del horticultor autosuficiente,” tengo el libro desde hace mucho tiempo y recomiendo su lectura encarecidamente.


Ramón Gijón, delineante proyectista.
Fuente: Guía del horticultor autosuficiente, de John Seymour.

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